Meditación Matutina.
Jueves, 02 de junio de 2011 a las 19:26
Hoy es día de bendición conforme al Pacto de Dios con usted como creyente en Jesucristo.
Haga conmigo esta confesión de fe: "Este es el día que hizo el Señor...Me gozare y alegrare en el Dios de mi salvación."
Volvemos hoy de nuevo sobre el Salmo 1:2, en donde nos dice la Palabra de Dios así: "Bienaventurado el creyente que en la Palabra del Señor esta su delicia, y en su Palabra medita de día y de noche...".
No podemos ignorar que hay una bienaventuranza y bendición para aquellos que encuentran en las palabras que Dios nos ha hablado algo muy delicioso.
Todo aquello que encontramos deliciosos al paladar, tratamos por todos los medios de volverlo a saborear.
Nuestro paladar espiritual debe ser acostumbrado a cada día querer y anhelar volver a deleitarnos en las delicias de todas sus promesas y bendiciones ofrecidas por Dios a cada uno de sus amados hijos.
Cada día el Padre celestial prepara y adereza mesa delante de todos aquellos a quienes Él ha engendrado por medio del Espíritu Santo.
Quiere usted que todas las cosas que usted emprenda le sean prosperadas?
Quiere usted que todas las cosas le salgan bien?
El secreto que nos da Dios mismo, es que nosotros no perdamos de vista todo aquello que Él nos ha dicho en su Palabra.
Su Palabra no está aprisionada...Ni volverá a Dios que las hablado, vacía o sin fruto o resultados.
Su Palabra de seguro, habrá de hacer aquello para lo cual Dios se la ha enviado amorosamente.
Tan seguro como la lluvia y la nieve riega la tierra y hace traer frutos...Su Palabra hará en usted y para usted aquello que Dios se propuso al enviarla...Y esa Palabra habrá de ser prosperada en aquello para lo cual El se la ha enviado.
A partir de hoy, le desafío a poner su fe y confianza en aquello que Dios se ha comprometido hacer en y por usted.
Declaramos en fe y amor un día de grandes bendiciones para usted y todos los suyos. Paz y Gracia
