Nuestra Guerra Espiritual

Versículos claves para memorizar:

  • 1 Juan 4:4 “ El que está con nosotros es más poderoso que el que está en el mundo” 
  • 2 Corintios 10:4 “ Porque las armas de nuestra milicia, no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”

Guerra cósmica:

A pesar de que aún somos humanos, hemos entrado en el ámbito del mundo espiritual al haber nacido de Nuevo en Cristo. Nosotros vivimos por, para y con Dios y entonces enfrentamos un enemigo quien sabe que vivimos en Cristo. Esto implica que debemos estar advertidos que con la llegada de la vida de Cristo a nuestra vida, participamos ahora del mundo cósmico de los espíritus. Sin embargo a pesar de la inmensidad de esta verdad no se deje intimidar por la realidad de esta verdad. Sencillamente hágase sensible al mover del Espíritu de Dios en su vida, y El le convertirá a usted “En más que un vencedor”.

Véase Romanos 8:37.

Nuestra batalla real:

  • Efesios 6:12  "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes"

Este versículo nos enseña que nuestro verdadero enemigo es invisible; los caminos de Satanás son engañosos. Sin embargo gracias a la Palabra de Dios estamos advertidos acerca de esto para no ser sorprendidos. Véase 2 Corintios 2:11.

Si logramos entender y estar al tanto de esta guerra espiritual, estaremos mejor preparados para enfrentar ventajosamente las batallas de la vida diaria.

Sus verdaderas luchas toman lugar en el ámbito espiritual al enfrentar las fuerzas supernaturales del enemigo. Debemos estar convencidos que cuando enfrentamos ataques de parte de hombres de esta tierra, ese ataque viene dirigido por fuerzas invisibles que están detrás del escenario visible, esas fuerzas adversarias son fuerzas superiores a la de aquellos que vemos frente a nosotros. En este aspecto esas gentes no son en efecto su verdadero problema o enemigo; ellos son simplemente víctimas e instrumentos del enemigo, a quienes el usa convenientemente para avanzar su causa. Vea 2 Corintios 4:4.

Nuestras verdaderas armas:

  • 2 Corintios 10:4 “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”

 ¿Qué podemos nosotros hacer para enfrentar estas fuerzas del maligno, especialmente en lugares donde nosotros tenemos escasa influencia? El apóstol Pablo que tuvo que enfrentarse a reyes y gobernantes, nos da esta palabra de consolación y ánimo: “Tenemos a nuestra disposición armas confiables probadas por nuestro Dios… para destrucción de fortalezas”

A pesar de que muchas veces el se vio confinado en una prisión y en condiciones infrahumanas, el acudió a la oración y la alabanza y a dar testimonio de su fe en el que había resucitado y lo llamó a su servicio. Véase Hechos 16:25, 26; Hechos capítulo 26.

El enemigo tuvo que enfrentar un apóstol Pablo bien armado y capaz de usar las armas por la causa de Jesucristo. El Señor nos ha dejado sus armas para que nosotros también las usemos en Su nombre, para derrotar al adversario cada día en todos los frentes en los cuales este nos enfrente y podemos al igual que Pablo salir victoriosos. El enemigo sabe que Dios nos ha armado, poniendo a nuestra disposición las armas que El mismo ha usado con éxito contra Su enemigo y nuestro enemigo Satanás. ¡Oh que nuestros ojos sean abiertos para atrevernos a tomar y confiar en esas poderosas armas de Dios! Vea mas acerca de esas armas en Efesios 6:13-18 ¡Ármese de ellas!

Es con mi Espíritu dice el Señor:

  • Zacarías 4:6 "Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho  Jehová de los ejércitos."

Zacarías fue llamado por Dios para darle ánimo a su pueblo que acababa de salir de Babilonia para edificar el Templo de Dios, pero Zacarías no contaba con los ejércitos que tuvieron a su disposición David y Salomón en su reinado. Muy pocos de los judíos estaban dispuestos para la obra y entonces aparece Dios en escena y dice:”No con ejercito, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Nuestro trabajo, nuestras batallas y ataques del adversario nosotros las ganaremos con el poder del Espíritu de Dios, el Dios que está con nosotros y a favor de nosotros, nuestros triunfos no serán por medio de recursos terrenales, no. sino con el poder de Dios.

Conociendo a nuestro enemigo 

Versículos claves:

Zacarías 3:1; Mateo 13:38,39; 1 Pedro 5:8

Es necesario que como hijos de Dios nosotros conozcamos bien todo acerca de nuestro enemigo, para así poder enfrentarlo de manera victoriosa. Para esto podemos contar con la información vital que nos llega de parte de nuestro misericordioso Padre Celestial por medio de su Palabra: La Biblia.

Las fuerzas del mal y de las tinieblas que combaten contra los creyentes en Cristo, es decir su iglesia, son dirigidas y capitaneadas por Satanás. La palabra “Satanás” significa: Adversario. Por esto es bueno que estemos de acuerdo que todo lo que nos adversa en este mundo proviene de él. Para nosotros comprender plenamente cual es la clase de conflicto al cual nos enfrentamos, debemos conocer el autor de ese conflicto.

Como león rugiente:

  • 1 Pedro 5:8 "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;  al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismo padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo".

 ¿Porqué considera Pedro que el creyente debe estar alerta? Es porque tenemos un enemigo que “anda” es decir que se mueve “como león rugiente” “buscando a quien devorar”.

Conozca pues que:

  1. Tenemos un adversario... Por lo cual se nos advierte a ser sobrios y velar.
  2. El adversario “ruge como león”. Satanás hace ruido y se hace oir...
  3. El adversario: “Anda “ es decir se mueve en todo lugar y tiempo.
  4. El adversario “anda buscando” es insistente en buscar tratando de encontrar.
  5. El adversario “devora”. El puede devorar a los que le dan lugar.

Lea inmediatamente el verso siguiente donde dice:

 “Al cual resistid firmes en la fe”.

  1. “Sabiendo que lo mismo padecen nuestros otros hermanos en la fe”

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El primer

paso pues al tratar con este adversario y vencerlo es conocer que el siempre anda rondando detrás de los redimidos de Cristo.
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El segundo

paso es resistirlo. No se rinda: ¡RESISTALO”
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El tercer paso: “No se asuste..

En 1 Juan 3:8 Cristo vino para deshacer las obras del diablo y lo hizo.
Colosenses 1:13 “ Fuimos librados de su potestad o derecho que tenía sobre cada uno de nosotros.”
Lucas 11:21,22. “El mas fuerte (Cristo) vino y lo venció y le quitó todas las armas en que el confiaba... y repartió el botin.”
Colosenses 2:15 “Cristo: Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
Efesios 6:11 “Estad firmes contra las asechanzas del diablo”.
Efesios 4:27 “... ni deis lugar al diablo”. 
Santiago 4:7 “Resistid al diablo y este huirá de vosotros”.
Hebreos 2:14 “ Cristo participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo”.

Haga tiempo ahora mismo y levante sus manos y su voz en gratitud a Jesucristo por todo lo que él ha hecho a favor de nosotros en esta guerra contra el enemigo que tenemos que pelear en este mundo.

Efesios 6:11 nos declara también que está a nuestra disposición la armadura de Dios.
2 Corintios 10:4
nos habla de lo poderosas que son esas armas. 

Satanás el acusador:

Zacarías 3:1 “ Me mostró al sumo sacerdote Josué el cual estaba delante del ángel de Jehová y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle”

El diablo es el acusador, véase Apocalipsis 12:10. Se le define como el acusador de los hermanos. Asi que cuando el venga a acusarle, resístalo en el nombre de Cristo. Satanás vive acusándonos día tras día y si usted le da lugar habrá usted de vivir un vida de culpabilidad en lugar de una vida de gozo y una vida de paz y victoria. El también puede usar familiares y hasta hermanos y predicadores para acusarle, pero ya usted ha sido advertido de quien vienen las acusaciones. Recuérdelo! Jesucristo es vuestra Justicia y vuestro Sumo – Sacerdote delante de nuestro Dios y Padre.

En sus oraciones pídale a Dios ayuda para no ser sorprendido por el enemigo en su camino de engaño y muerte.

Conociendo el lugar de la batalla

Versículos claves:

San Mateo 15:18-20; Romanos 8:5-8; Gálatas 5:16,17.
En las guerras comunes donde se enfrentan ejércitos opuestos, generalmente se forma lo que se llama: “El frente de guerra”. Generalmente mientras más distante está el soldado de dicho frente más seguro y salvo se encuentra. En la guerra espiritual de los creyentes esa línea del frente no existe; no es la línea siquiera en lo que llamamos el campo misionero o en los barrios de las ciudades asoladas. Las fuerzas de Satanás traen sus ataques al creyente mismo. En cierto sentido, estamos rodeados por el enemigo continuamente, y nuestras mentes y corazones son sus objetivos primordiales para ser atacados.

La guerra de las dos naturalezas:

Gálatas 5:16,17.
"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre si, para que no hagáis lo que quisiereis."

Antes de usted nacer de Dios o del Espíritu, y llegar a ser “una nueva criatura”, seguramente que usted nunca se dio cuenta de este conflicto que ahora se manifiesta en nosotros cada día, y esto así porque antes seguíamos esos instintos pecaminosos y los complacíamos, porque no teníamos en nosotros esta nueva naturaleza divina, nosotros agradábamos nuestra naturaleza de pecado e iniquidad. Véase Efesios 2:1-10. Cuando una persona nace de nuevo, le es dada una nueva naturaleza
(2 Pedro 1:3,4) aunque su naturaleza pecaminosa aún permanece en el cuerpo donde habita, en el nuevo nacimiento recibe poder para resistir la vieja creación y agradar el Espíritu. En Romanos 6:8-14, Pablo escribió que “debemos considerarnos muertos al pecado, pero vivos para Dios y Jesucristo”. Cada vez que el pecado quiera enseñorearse de usted debe renovar esa disposición de que ya usted no vive para el pecado, sino que murió en Jesucristo.

El conflicto de la mente:
Romanos 8:5-8
“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu, porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede; Y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios".

El conflicto entre las dos naturalezas en nosotros está conectado con nuestras mentes. Si nosotros tenemos una mente enfocada en Dios y sus cosas, generalmente escogeremos hacer las cosas que agradan a Dios y fortalecemos así nuestros espíritus. Pero si en cambio ponemos nuestra mente a la disposición del enemigo, nuestros pensamientos nos llevarán a sus terrenos encantados y pecaminosos. (Efesios 4:17,23). Vea Filipenses 4:8, es muy importante.

El conflicto del corazón:

San Mateo 15:18-20
"Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos,..”

Una persona puede tener una apariencia externa muy religiosa, pero lo que le interesa a Dios es el corazón que está detrás de esa apariencia. Satanás mismo auxilia a que las personas exhiban esa clase de apariencia, pues el es el padre del engaño y la  hipocresía con tal de retener para si el corazón de esas personas; el corazón es un lugar deseado por Dios y por el enemigo en esta guerra espiritual.

Es por esto que Salomón escribió, en Proverbios 4:23, “Sobre todas las cosas guardadas, guarda tu corazón porque de él mana la vida “. Vea Colosenses 3:1.

Es bueno estar advertidos que muchas veces vamos a perder en algunas de estas batallas, pero eso no implica que hemos perdido la guerra. No, todo lo contrario, será entonces tiempo de reagrupar nuestras armas y volver a la carga en nombre de Cristo contra el enemigo. San Juan 1:9, nos da seguridad de que tenemos un gran y buen Sumo Sacerdote que está a nuestro favor y servicio para ayudarnos, nuestro deber es admitirle en confianza que hemos quedado corto en la batalla, y él nos da garantía de su perdón y misericordia. El es nuestro intercesor delante del Padre, quien con su sangre nos limpia cada día de nuestras manchas y pecados.

Viviendo una vida espiritual delante de Dios, significa guerra, lucha y batallas diarias contra el enemigo, sus fuerzas, nuestras pasiones y deseos carnales que combaten contra la naturaleza que hemos heredado de nuestro Padre Celestial. Esta guerra espiritual debe usted estar advertido que no terminará hasta que Jesucristo mismo nos liberte de este cuerpo de muerte en el cual moramos en este mundo. Saque tiempo cada día para pedirle a nuestro Dios ayuda para enfrentar esta guerra. Además recuerde la orden de Dios “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firme contra las asechanzas del diablo”.

Círculo de fe

Versículos claves:
Rom.10:8-17; Santiago 3:9-10; Mt. 16:19, 18:18

Está usted consciente de que a diario esta sosteniendo una guerra espiritual y que usted es responsable de la manifestación de la victoria o también de la pérdida de ésta?

La responsabilidad está basada en la habilidad que usted tenga para usar las armas que le han sido dadas para batallar. La palabra establece que nuestras armas no son carnales sino espirituales y están hechas para derrumbar fortalezas, pero usted debe hacerse diestro en el uso de ellas. Un ejemplo es como usar el escudo de la fe.

Veamos:

  1. Dice que la fe viene por el oír de la palabra de Dios.

    Si la fe viene por el oír, entonces es necesario hablar lo que Dios dice. En ese momento se abren dos tipos de oído, el natural con el cual escucha y el espiritual con el cual su ser interior es alimentado para que pueda creer y luego accionar.

  2. Dice que debemos confesar con nuestra boca. Allí comienza lo que he llamado el círculo de la fe, en lo que usted confiesa. En Santiago somos advertidos que de la boca puede salir bendición y puede salir maldición y somos advertidos de que no debe ser así. ¿Y que es maldición? Maldecir es hablar contrario a lo que Dios dice y querido amigo usted puede estar hablando contrario a lo que Dios dice de usted mismo. Un rato alaba usted a Dios y al siguiente se está usted mismo maldiciendo.

    De la misma manera puede hacerlo con sus semejantes y con la iglesia de Jesucristo.
    Debo comentarle que en el momento en que usted abre su boca está creando un circulo de victoria o derrota en el ámbito espiritual que va a su favor o en su contra.

    La guerra es contra potestades y huestes que se encuentran en lugares celestes Ef. 6. Ellas mandan sus dardos para que usted los escuche y los crea, generando así el círculo de destrucción. Tu eres el blanco de sus dardos.

    La Palabra de Dios nos dice que lo que ate en la tierra queda atado en el cielo y lo que desate con su boca queda también desatado. Usted sin darse cuenta se puede estar atando por no estar atento.

  3. Recuerde que el creer viene por el oído. Acepte que Dios es fiel a su palabra y él no le dice hoy si y mañana no. Créale y acepte lo que Dios dice incluso de usted.

    Yo le pido que saque tiempo para presentarse delante del Señor y que El le muestre en que cosas usted está atado y en el mismo momento, usando el nombre de Jesús y creyendo de corazón renuncie a todo lo que el Espíritu de Dios le muestre. Jesucristo vino para que usted sea libre.

Use por favor el arma correctamente para que pueda ver lo que Dios tiene para usted.

Resista al diablo y huirá de usted.